Pensar en las figuras del extranjero como un viaje
Todos hemos sido y somos extranjeros. Desde nuestro primer exilio del útero el cual nos protegía. En el no teníamos nada que hacer para recibirlo todo: calor y comida. Somos extranjeros en un mundo desconocido y por tanto muchas veces tenemos miedo, añoramos sentirnos parte de algo , volver al vínculo materno seguro y protector. Esa separación nos aterra, debemos atarnos a algo.
Depués de él somos siempre huéspedes en los hoteles de la vida, viviéndolo todo; en ese corto tiempo en el que estamos , aprendiéndolo todo desde el primer día, a prisa, sabiendo que cada instante que pasa no volverá.
Nos regamos pensando en raíces que nos aten a algo, pero olvidamos que esas raíces son provisorias. A sabiendas que sin palabras , sin pensamientos y sín vínculos con el otro el mundo se nos hace imposible.
Como extraños,que desconocemos los caminos, necesitamos pies libres de ataduras para caminar nuestros días, para construir los puentes que nos acerquen a los demás, las lenguas nos dan esas piernas para acercarnos a los otros, para comunicarnos y comprender nuestros viajes por el hotel de la vida.
Pensar en las figuras del extranjero como una traducción
Dentro de el aula todos son extranjeros: el profesor lo és para el alumno: está fuera del universo individual y grupal del aula; asimismo cada alumno es un extranjero para el profesor que desista definirlos y tenga como objetivo crear, brindar algo distinto.
Para que las distancias entre profesor y alumno sean cada vez mas cortas el docente nunca debe ser un ser totalitario del saber, debe evitar someter al grupo a su visión del mundo, su misión es el cosmopolitismo, la diversidad de opiniones que conformen un universo de pensamientos posibles, de realidades que enriquezcan al grupo y al individuo.
¿Cuál es la metáfora que le parece mas acorde para describir la situación del extranjero: la alteridad , la cultura, la educación?
Todas las respuestas están relacionadas ya que el extranjero para conformarse como sujeto debe ser formado por la educación que le brindará la cultura, y la alteridad que es como es percibido el otro desde mí y como puede ese otro recibir de otro extranjero cosas que lo vuelvan cosmopolita.
¿Cómo hospedarías al extranjero desde las prácticas docentes futuras e inmediatas?
Lo hospedaría haciéndole entender que todos somos extranjeros y buscando los puentes que nos conecten como seres universales dispuestos a aprender lo que tenemos ambos para enseñar, en un continuo y rico ida y vuelta en el mundo del aula.
¿Qué síntomas en la escuela nos estaría mostrando la extranjeridad como algo prohibido, temeroso que incomoda, como usurpador en el caso de que esos síntomas existan?
Creo que el síntoma mas claro de el temor a lo extranjero es la no aceptación del otro, de las múltiples diferencias que como seres humanos (con diversas vivencias) tenemos. Sin este temor el aula podría convertirse en un lugar rico en conocimientos múltiples, en donde el conocimiento se convertiría en algo construido por todos, entendido por todos.

1 comentario:
Paola, muy buena tu producción y tu colaboración con todos los extranjeros que habitamos el primer año del profesorado de inglés en Taller de Problemáticas Socioantropológicas en Educación.
Una sóla invitación quisiera que me permitiéses hacer a tus escritos sobre este tema: no tenemos que hacer "entender" algo a alguien sino invitarlo a pensar nuestras percepciones o representaciones. Considerando que es la mejor manera de poder habitar junto al otro.
Gracias por dejarnos participar en tu condición de extranjero
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