jueves, 13 de septiembre de 2012

El desierto de lo extraño, el desierto de lo propio...




-Abstract-

Somos húespedes en los hoteles de la vida en las instituciones educativas, entre ellas la escuela participando con un cúmulo de vivencias personales e intransferibles  que se unirán a otras experiencias, a  otras maneras de ver el mundo.
Asimismo, las diferentes instituciones, en las que participamos desde la extranjeridad, nos educarán transmitiendo el lenguaje de la cultura del pueblo del que formamos parte, en ellas seremos todos extranjeros. Ajenos al conocimiento por descubrir porque todo vínculo con el conocimiento es una relación con lo desconocido, no hay conocimiento sin extranjeridad. 

Por esta razón, el objeto de conocimiento es un enigma y el deseo de aprender es el motor de búsqueda de todo conocimiento humano. 

En consecuencia, en nuestro camino  también seremos extraños para los que nos rodean, complejos y ricos en interpretaciones, carentes en una búsqueda eterna. Reconocernos en esta situación abre múltiples  posibilidades y caminos para emprender la vida . 
Por lo tanto, el docente debe bregar por ser  cosmopolia , por solidarizarse con los otros,y así lograr un  sueño de  lazo sin fronteras.


1 comentario:

Profesora Collantes dijo...

Paola, realizaste una excelente primera aproximación para comprender la categoría de la "extranjeridad". Categoría valiosa para significar el espacio donde transcurriremos gran parte de nuestra existencia,la escuela.